Laura Mlynarz recientemente elegida presidenta de la FECH.
Formación en educación y economía; experiencia de trabajo en docencia, investigación, asesoría y gestión en universidades, organismos internacionales, organizaciones sociales y ONGs. albertobastiasc@gmail.com /
1.-
VIENTOS DE
GUERRA
El paisaje
político de hoy está cubierto por la espesa niebla de la geopolítica.
Presiones
emanadas de los poderes militares, económicos y controles territoriales
influyen sobre los estadistas que toman las decisiones en un mundo
convulsionado.
Fenómenos como
la operación coordinada de Rusia, Irán y China, contra las defensas israelíes,
o la decisión unilateral de dos potencias mundiales de cerrar el estrecho
de Ormuz, que han provocado el efecto inmediato de ralentizar el comercio
y la economía mundial, son síntomas que develan lo que está sucediendo
El orden
global entra en una nueva fase.
El liderazgo
bipolar que acabó con el derrumbe del socialismo real, dio paso a un liderazgo
unipolar, que desde hace algún tiempo da claras muestras de agotamiento,
abriendo paso a lo que los analistas han llamado un mundo multipolar, aún en
construcción.
En este
contexto se alborotan los vientos de guerra y sus secuelas se esparcen y
contaminan todo el orbe. Nadie escapa de sus consecuencias.
En Chile, la
decisión política de no usar el MEPCO, la segunda semana de instalado el nuevo
Gobierno, se hizo sentir de inmediato en el poder adquisitivo de la población,
efecto que no se detendrá en los próximos meses.
La decisión
correctiva tomada seis semanas después en orden a contener nuevas alzas no hace
sino confirmar el propósito perseguido.
Con el alza
del petróleo el país es más pobre y los efectos de aquello los ha sufrido la
población, el Gobierno, en tanto, tiene hoy un mayor grado de libertad para
cumplir sus propósitos estratégicos:
Esto es,
mediante medidas administrativas aumentar el porcentaje de la riqueza que el
país genera canalizada hacia los más ricos.
II
UN BUQUE
INSIGNIA QUE YA HA LEVADO ANCLAS.
A días de
cumplirse los dos meses de Gobierno se aprueba la idea de legislar en la
comisión de hacienda de su proyecto estrella, que persigue el mismo propósito,
siendo motejado por sus partidarios y detractores con diversos epítetos.
“Gato por liebre” y “tutifruti” fueron los
preferidos por sus detractores, epítetos que apuntan en lo fundamental a la
reducción de los tributos que pagan los más ricos, teniendo como
contraparte de aquello la "discontinuidad" de los gastos
públicos orientados a financiar derechos sociales.
Propósitos encubiertos por otros como la
reconstrucción de casas afectadas por los últimos incendios que se relevan con
la nominación con la cual el proyecto entra para su discusión al congreso.
Objetivo compatible y complementario, según sus
creadores, con un hipotético crecimiento y la consecuente generación de empleo
en el largo plazo, razón por lo cual, los más entusiasmados con él se
atrevieron a caracterizarlo como “el buque insignia del actual gobierno”.
En el debate público, sin embargo, la oposición
tuvo la lucidez política de instalarlo en el imaginario colectivo como un
instrumento destinado a favorecer los intereses de los super ricos y contrario
a los intereses de los pobres y sectores medios.
Cuestión que se reforzó con la “filtración” de un
oficio enviado por el ministro de hacienda a sus pares, para procesar el
presupuesto 2027 donde se tildaba con el verbo “descontinuar” (SIC) más de
doscientos beneficios sociales.
Ello unido a los daños ocasionados vía decreto
con el mismo propósito contribuyen a perfilar en el debate político la versión
“chilensis” de la motosierra de Milei.
En la comisión de hacienda la crítica del Fondo
Monetario Internacional fue lapidaria “los supuestos ingresos percibidos en el
largo plazo no compensan los gastos que genera en el corto plazo”, provocando
un forado estructural en las finanzas públicas, y con ello, los objetivos
contrarios al que supuestamente persigue, equilibrio fiscal y confianza a los
empresarios para invertir, crecer y generar empleo.
La guinda de la torta en el debate de la comisión
de hacienda de la cámara de diputados fue la opinión del Consejo Fiscal
Autónomo, que, coronó con nueve juicios técnicos lapidarios, la opinión
que el país ya se había formado:
El proyecto sólo persigue enriquecer más aún a
los super ricos y desproteger a los más vulnerables, profundiza los
desequilibrios económicos estructurales, y con ello las confianzas de los
empresarios y empeora la calidad de vida de los trabajadores.
Con el mismo discurso intervinieron autoridades
de diversas instituciones oficiales, asociaciones de alcaldes, municipalidades,
con un representante de la propia corte suprema incluido.
III
EN LA VEREDA DE LA OPOSICIÓN
No obstante, la participación articulada del
progresismo en el congreso, la oposición ha demostrado no tener las armas
siquiera para impedir el debate a "matacaballo" en las primeras
instancias. Está por verse qué pasará más adelante.
Y ello dependerá de la capacidad que tenga de
incorporar a la sociedad civil en la defensa de los derechos sociales
adquiridos, hoy gravemente amenazados con desaparecer.
¿Hay agua en la piscina para conseguir aquello?
El 8 de marzo, el primero de mayo, y el
"cacerolazo" que, como "cadencioso y aletargado coro”, acompañó
a través de todo el país el anuncio del presidente de su proyecto
estrella en cadena nacional, configuran sugerentes precedentes del estado de ánimo del pueblo para
impedir que "la motosierra chilensis" pulverice sus derechos sociales
adquiridos.
IV
QUE VIVAN LOS ESTUDIANTES.
Sin embargo, son los estudiantes los que
mayormente han inundado las calles con sus alegres cantos protestando contra el
ajuste fiscal y los recortes presupuestarios en educación y servicios
sociales.
Mediante marchas,"mochilazos", toma de
establecimientos y movilizaciones regionales, los estudiantes rechazan los
pretendidos planes de "ajustar" la gratuidad universitaria y reducir
los fondos de alimentación escolar y becas. También expresan un fuerte rechazo
a la incorporación en la agenda legislativa la ley "escuela
protegida" calificándola como represiva y criminalizadora, denunciando
además problemas graves de mantenimiento en liceos técnicos y falta de insumos
básicos para el aprendizaje
Al respecto
recordamos aquí que, en la reciente historia política de Chile, las
movilizaciones estudiantiles, han sido premonitorias no solo del logro de
beneficios propios sino de grandes transformaciones sociales y políticas.
El movimiento
universidad para todos y la reforma universitaria a fines de la década de los
sesenta, el “mochilazo” el año 2001, “la revolución pinguina” el 2006, el
movimiento por la gratuidad universitaria el 2011, “el salto del torniquete” el
año 2019.
Después de
cada uno de ellos sabemos lo que pasó
("Alarmante
incremento de homicidios en la región ", es el titular del diario La
Estrella de Valparaíso del sábado 9 de mayo, en la macrozona sur reaparecen los incendios de
vehículos a empresas forestales, la PDI alerta que, la presencia de
delincuentes nacionales eleva a un nuevo estadio la comisión de delitos como el
secuestro y sicariato. Profundizaremos el tema de la seguridad ciudadana el
próximo mes).
.
Hace tres
semanas, producido el cambio de Gobierno el paisaje político de Chile cambió
radicalmente.
Junto a la instalación del nuevo Gobierno se
cambia el 100% de la Cámara de Diputados y el 50% del Senado.
Ocurre con ello el significativo “trasvasije” de
los equilibrios de poder y contrapesos que caracterizaba hasta ayer el
funcionamiento del sistema político.
El efecto esperado de aquello puede ser todavía mayor considerando que, el gran acierto que ha tenido la derecha chilena durante los últimos ochenta años ha sido gobernar sin ganar las elecciones.
II
La derecha gobernó el país durante los 17 años que duró la dictadura militar encabezada por Pinochet.
Antes que eso, lo hizo sólo con Jorge Alessandri, representando una experiencia que duró apenas seis años, 1958 - 1964.
De vuelta a la democracia, la Constitución de Jaime Guzmán, y, la cohabitación en el poder de las fuerzas militares con las autoridades elegidas, le permitió cooptarlas a su antojo.
Acabado el llamado proceso de transición, e
incluso durante los últimos 20 años, la situación no varía fundamentalmente.
Sin considerar los escasos tres años que duró la experiencia de Gobierno de la Unidad Popular, podemos decir que, sólo en los últimos cuatro años, con estallido social de por medio, se crean las condiciones para que, “un progresismo mas impoluto”, dispute realmente la hegemonía, mediante un Gobierno con presencia importante de sectores ubicados más a la izquierda, partido comunista incluido.
III
¿Cómo ha logrado aquello?
La derecha ha gobernado el país mediante un
manejo y uso eficiente de lo que se conoce como los poderes fácticos, esto es.
Las instituciones que forman parte del poder
económico (encabezadas por las que configuran el sistema monopólico y
financiero).
El uso abusivo de las presiones a las instituciones que forman parte del sistema político, y judicial, estas últimas intervenidas para no juzgar conforme a derecho,
sino conforme a la defensa de los intereses de las elites.
La prensa hegemónica y en el último tiempo las
redes sociales que, controladas por las propias elites, han ejercido presiones capaces de denostar candidatas para impedir su elección.
Los núcleos de estudio generadores de pensamiento instalados en algunas Universidades o funcionando al alero de empresas privadas.
Las fuerzas armadas y en menor medida una parte
de las jerarquías clericales y evangélicas.
Esta es la primera idea que hay que instalar a la
hora de describir el paisaje político bosquejado con la presencia de un
Gobierno identificado con una coalición de derecha hegemonizada por el
neofascismo.
Se trata entonces de un paisaje político donde el
Gobierno, con las presiones de los poderes fácticos a su favor, no tendrá
contrapeso para gobernar utilizando la institucionalidad plena de los tres
poderes del Estado.
Y a su derecha, un ex candidato presidencial y su partido vigilante para evitar la contaminación con la derecha tradicional, de corte más liberal, con la cual ha debido establecer alianza para gobernar.
IV
En la conformación de las directivas y comisiones
de la Cámara de Diputados y el Senado, la articulación de la alianza de
Gobierno se está jugando su primera “prueba de fuego”, con resultado exitoso en la Cámara Baja mientras que en el Senado, los acuerdos aún se negocian.
En materia de liderazgos, en la nominación de
autoridades de primer y segundo nivel se revela mayor presencia de personalidades vinculadas a la empresa y gremios empresariales que a los partidos políticos. Considerando los ministros nominados sólo
un tercio (8 de 24) militan en algún partido vigente o en disolución.
En el plano del relato y la acción, se pone en práctica lo expresado en campaña, esto es la
adecuación a la realidad chilena de las experiencias de Gobierno habidas en
Europa y América donde la ultraderecha ha sido favorecida por los electores.
Y, aunque algunos analistas se atreven a presagiar una performance,
parecida a la observada en la experiencia de Gobierno liderada por Giorgia Meloni, Primera Ministra de Italia, lo que observamos es que
dialogan, más, con las decisiones al filo de la locura política de Orban en Hungría, Trump en USA, o Bukele, Bolsonaro y Milei en Latinoamérica. Donde la moderación, el recato y la prudencia carecen de espacio.
IV
Tal vez pretendiendo instalar una señal, que simbolice y refuerce, que, la idea de un Gobierno de emergencia focalizado, en el crecimiento económico, la seguridad ciudadana, y contra la migración ilegal, va en serio; la zanja prometida en la frontera norte, emerge "con bombos y platillos" como la primera acción del nuevo Gobierno.
El mismo propósito seguramente persigue el retiro de Contraloría de todos los proyectos de ley aprobados por el Congreso, y retenidos en esta institución, algunos por más de tres años, según ha trascendido (¿?).
En ambos casos se trata de "más ruidos que nueces"
En materia administrativa, la Ministra de
Seguridad se dió el gustito, (al puro estilo de D. Trump) de despedir a la
tercera autoridad y encargada de las labores de inteligencia de la PDI, cuya
gestión era altamente valorada en el servicio y su entorno de trabajo, cuestión
que causó la reacción inmediata de la Contraloría y la Cámara de Diputados,
obligando a la jerarquía del Servicio a ratificar la decisión para darle la
“cobertura legal”.
Se trata de la vieja y manoceada costumbre de actuar en política con los hechos consumados.
Pero tal vez lo más significativo para
identificar la matriz que guiará la conducta y comportamiento
rutinario del nuevo Gobierno sea, la performance mediante la cual las nuevas
autoridades debieron actuar para “apagar el primer incendio” que deberán
sofocar, el alza del petróleo y sus consecuencias.
No habiendo planificación ni estrategia, el Ministro de Hacienda vió una oportunidad para tomar la iniciativa y aplicar un dogma del neoliberalismo, dejar
que el mercado haga su tarea, ignorando el MERCOP y traspasando totalmente el
costo del alza del petróleo y sus secuelas a la población.
Los recursos no usados del fondo creado para aquello, pueden así sumarse al tres por ciento generalizado de reducción del gasto público, que cada institución de la Administración Pública deberá procesar, para viabilizar la rebaja de impuestos a los más ricos.
El asesor comunicacional del segundo piso Cristian Valenzuela, (el mismo que trató de parásitos a los funcionarios
públicos), envestido ahora él mismo de la condición de tal, olvidó que la
campaña electoral había concluido, y, para comunicar la medida al país, y
principalmente a la población que sufrirá el daño, en sus mesas y vida
cotidiana, no se le ocurrió nada mejor que culpar al anterior
Gobierno.
La frase utilizada para ello pasará a la historia
del anecdotario político chileno. “Nos han dejado un Estado quebrado”, frase
que rápidamente fue replicada en boca de la Ministra Vocera de Gobierno, y
autoridades de otros ministerios ávidos de “cuñas” para salir en la tele; hasta
que otras autoridades que sí conocen el significado técnico de la frasecita usada,
ingresaron al debate a limpiar la embarrada.
La guinda de la torta fue el retiro del apoyo
político a la presidencia de las Naciones Unidas a M. Bachelet
Antes de terminar la tercera semana de
Gobierno un destacado analista político titula su comentario
publicado en YouTube “Kast se desploma en las encuestas”.
Debilitado el Gobierno por los efectos de las acciones como las aquí descritas, está por verse si sus autoridades se otreverán a poner en práctica de inmediato las de mayor tonelaje, también anunciadas en campaña y aplicadas por
el neofacismo en países como Argentina, ilustradas por ejemplo con la alegoría de la
motosierra.
Y si "la derechita cobarde" lo acompañará en el intento.
V
En la otra vereda no observamos mucho movmiento, cosa previsible considerando que es el Gobierno el que, en las
actuales condiciones, dispone de las herramientas para tomar la iniciativa
política.
Igual se hecha de menos la presencia de un relato y acción colectiva más potente orientada a alertar a los sectores vulnerables mayormente afectados por la pérdida de derechos sociales, que el propio Gobierno ha anunciado.
Lo más rescatable al respecto ha sido la exitosa reunión realizada en Viña del Mar la semana pasada de los Alcaldes progresistas de la Región en contra del anunciado perdonazo al pago de contribuciones y otros impuestos que afectan a los más ricos. Anunciando que liderarán las acciones por la defensa del financiamiento de los derechos sociales que benefician a los más vulnerables y se verán afectados con la medida en cuestión.
En este contexto más temprano que tarde, el pueblo organizado aparecerá en escena como actor político preponderante, jugando su rol y formando parte del paisaje político en construcción.
Lo urgente es articular una alianza para que madure hasta transformarse en coalición política para enfrentar las próximas elecciones que vendrán.
Para ello se requiere la voluntad y generosidad de todas las voces del progresismo.
Y construirla en torno a un
relato que rescate, más que la borrachera ideológica asociada a la agenda
mediática, el ideario estratégico enraizado en la historia, y mirando el porvenir, coronado en una épica
fundada en la defensa de los valores por los cuales valga la pena luchar.
Profundizaremos esta idea el próximo mes.