REFLEXIONES SOBRE


EL NEOLIBERALISMO EN CHILE.
ESTALLIDO SOCIAL Y PROCESO CONSTITUYENTE EN CHILE
TAMBIÉN SE INCLUYE
REFERENCIAS A PUBLICACIONES SOBRE MOVIMIENTOS SOCIALES Y ECONOMÍA POLÍTICA .
INFORMACIÓN SOBRE TRABAJO DE GESTIÓN Y ADMINISTRACIÓN EN INSTITUCIONES Y ORGANIZACIONES SOCIALES
Y
VIDEOTECA SOCIAL (muestra de películas emblemáticas de denuncia social, en los diferentes géneros expresados en la historia del cine)

lunes, 11 de mayo de 2026

DESDE EL MIRADOR. UN VISTAZO AL PAISAJE POLÍTICO DEL CHILE DE HOY. MAYO 2026

 

 

1.-

VIENTOS DE GUERRA

El paisaje político de hoy está cubierto por la espesa niebla de la geopolítica.

Presiones emanadas de los poderes militares, económicos y controles territoriales influyen sobre los estadistas que toman las decisiones en un mundo convulsionado.

Fenómenos como la operación coordinada de Rusia, Irán y China, contra las defensas israelíes, o la decisión unilateral de dos potencias mundiales de cerrar el estrecho de Ormuz, que han provocado el efecto inmediato de ralentizar el comercio y la economía mundial, son síntomas que develan lo que está sucediendo

El orden global entra en una nueva fase.

El liderazgo bipolar que acabó con el derrumbe del socialismo real, dio paso a un liderazgo unipolar, que desde hace algún tiempo da claras muestras de agotamiento, abriendo paso a lo que los analistas han llamado un mundo multipolar, aún en construcción.

En este contexto se alborotan los vientos de guerra y sus secuelas se esparcen y contaminan todo el orbe. Nadie escapa de sus consecuencias.

En Chile, la decisión política de no usar el MEPCO, la segunda semana de instalado el nuevo Gobierno, se hizo sentir de inmediato en el poder adquisitivo de la población, efecto que no se detendrá en los próximos meses.

La decisión correctiva tomada seis semanas después en orden a contener nuevas alzas no hace sino confirmar el propósito perseguido.

Con el alza del petróleo el país es más pobre y los efectos de aquello los ha sufrido la población, el Gobierno, en tanto, tiene hoy un mayor grado de libertad para cumplir sus propósitos estratégicos:

Esto es, mediante medidas administrativas aumentar el porcentaje de la riqueza que el país genera canalizada hacia los más ricos.

 

II

UN BUQUE INSIGNIA QUE YA HA LEVADO ANCLAS.

A días de cumplirse los dos meses de Gobierno se aprueba la idea de legislar en la comisión de hacienda de su proyecto estrella, que persigue el mismo propósito, siendo motejado por sus partidarios y detractores con diversos epítetos.

“Gato por liebre” y “tutifruti” fueron los preferidos por sus detractores, epítetos que apuntan en lo fundamental a la reducción de los tributos que pagan los más ricos, teniendo como contraparte de aquello la "discontinuidad" de los gastos públicos orientados a financiar derechos sociales.

Propósitos encubiertos por otros como la reconstrucción de casas afectadas por los últimos incendios que se relevan con la nominación con la cual el proyecto entra para su discusión al congreso.

Objetivo compatible y complementario, según sus creadores, con un hipotético crecimiento y la consecuente generación de empleo en el largo plazo, razón por lo cual, los más entusiasmados con él se atrevieron a caracterizarlo como “el buque insignia del actual gobierno”.

En el debate público, sin embargo, la oposición tuvo la lucidez política de instalarlo en el imaginario colectivo como un instrumento destinado a favorecer los intereses de los super ricos y contrario a los intereses de los pobres y sectores medios.

Cuestión que se reforzó con la “filtración” de un oficio enviado por el ministro de hacienda a sus pares, para procesar el presupuesto 2027 donde se tildaba con el verbo “descontinuar” (SIC) más de doscientos   beneficios sociales.

Ello unido a los daños ocasionados vía decreto con el mismo propósito contribuyen a perfilar en el debate político la versión “chilensis” de la motosierra de Milei.

En la comisión de hacienda la crítica del Fondo Monetario Internacional fue lapidaria “los supuestos ingresos percibidos en el largo plazo no compensan los gastos que genera en el corto plazo”, provocando un forado estructural en las finanzas públicas, y con ello, los objetivos contrarios al que supuestamente persigue, equilibrio fiscal y confianza a los empresarios para invertir, crecer y generar empleo.

La guinda de la torta en el debate de la comisión de hacienda de la cámara de diputados fue la opinión del Consejo Fiscal Autónomo, que, coronó con nueve juicios técnicos lapidarios, la opinión que el país ya se había formado:

El proyecto sólo persigue enriquecer más aún a los super ricos y desproteger a los más vulnerables, profundiza los desequilibrios económicos estructurales, y con ello las confianzas de los empresarios y empeora la calidad de vida de los trabajadores.

Con el mismo discurso intervinieron autoridades de diversas instituciones oficiales, asociaciones de alcaldes, municipalidades, con un representante de la propia corte suprema incluido.

 

III

EN LA VEREDA DE LA OPOSICIÓN

No obstante, la participación articulada del progresismo en el congreso, la oposición ha demostrado no tener las armas siquiera para impedir el debate a "matacaballo" en las primeras instancias. Está por verse qué pasará más adelante.

Y ello dependerá de la capacidad que tenga de incorporar a la sociedad civil en la defensa de los derechos sociales adquiridos, hoy gravemente amenazados con desaparecer.

¿Hay agua en la piscina para conseguir aquello?

El 8 de marzo, el primero de mayo, y el "cacerolazo" que, como "cadencioso y aletargado coro”, acompañó a través de todo el país el anuncio del presidente de su proyecto estrella en cadena nacional, configuran sugerentes precedentes del estado de ánimo del pueblo para impedir que "la motosierra chilensis" pulverice sus derechos sociales adquiridos.    

IV

QUE VIVAN LOS ESTUDIANTES.

Sin embargo, son los estudiantes los que mayormente han inundado las calles con sus alegres cantos protestando contra el ajuste fiscal y los recortes presupuestarios en educación y servicios sociales. 

Mediante marchas,"mochilazos", toma de establecimientos y movilizaciones regionales, los estudiantes rechazan los pretendidos planes de "ajustar" la gratuidad universitaria y reducir los fondos de alimentación escolar y becas. También expresan un fuerte rechazo a la incorporación en la agenda legislativa la ley "escuela protegida" calificándola como represiva y criminalizadora, denunciando además problemas graves de mantenimiento en liceos técnicos y falta de insumos básicos para el aprendizaje

Al respecto recordamos aquí que, en la reciente historia política de Chile, las movilizaciones estudiantiles, han sido premonitorias no solo del logro de beneficios propios sino de grandes transformaciones sociales y políticas.

El movimiento universidad para todos y la reforma universitaria a fines de la década de los sesenta, el “mochilazo” el año 2001, “la revolución pinguina” el 2006, el movimiento por la gratuidad universitaria el 2011, “el salto del torniquete” el año 2019.

Después de cada uno de ellos sabemos lo que pasó

("Alarmante incremento de homicidios en la región ", es el titular del diario La Estrella de Valparaíso del sábado 9 de mayo, en la macrozona sur reaparecen los incendios de vehículos a empresas forestales, la PDI alerta que, la presencia de delincuentes nacionales eleva a un nuevo estadio la comisión de delitos como el secuestro y sicariato. Profundizaremos el tema de la seguridad ciudadana el próximo mes).   



miércoles, 1 de abril de 2026

DESDE EL MIRADOR, UN VISTAZO A LA COYUNTURA POLÍTICA EN CHILE. ABRIL 2026.

Hace tres semanas, producido el cambio de Gobierno el paisaje político de Chile cambió radicalmente.

Junto a la instalación del nuevo Gobierno se cambia el 100% de la Cámara de Diputados y el 50% del Senado.

Ocurre con ello el significativo “trasvasije” de los equilibrios de poder y contrapesos que caracterizaba hasta ayer el funcionamiento del sistema político.

El efecto esperado de aquello puede ser todavía mayor considerando que, el gran acierto que ha tenido la derecha chilena durante los últimos ochenta años ha sido gobernar sin ganar las elecciones.

II

 La derecha gobernó el país durante los 17 años que duró la dictadura militar encabezada por Pinochet.

Antes que eso, lo hizo sólo con Jorge Alessandri, representando una experiencia que duró apenas seis años, 1958 - 1964. 

De vuelta a la democracia, la Constitución de Jaime Guzmán, y, la cohabitación en el poder de las fuerzas militares con las autoridades elegidas, le permitió cooptarlas a su antojo. 

Acabado el llamado proceso de transición, e incluso durante los últimos 20 años,  la situación no varía fundamentalmente.

Sin considerar los escasos tres años que duró la experiencia de Gobierno de la Unidad Popular, podemos decir que,  sólo en los últimos cuatro años, con estallido social de por medio, se crean las condiciones para que, “un progresismo mas impoluto”, dispute realmente la hegemonía, mediante un Gobierno con presencia importante de sectores ubicados más a la izquierda, partido comunista incluido.  

III

¿Cómo ha logrado aquello?

La derecha ha gobernado el país mediante un manejo y uso eficiente de lo que se conoce como los poderes fácticos, esto es.

Las instituciones que forman parte del poder económico (encabezadas por las que configuran el sistema monopólico y financiero).

El uso abusivo de las presiones a las instituciones que forman parte del sistema político, y judicial, estas últimas intervenidas para no juzgar conforme a derecho, sino conforme a la defensa de los intereses de las elites.

La prensa hegemónica y en el último tiempo las redes sociales que, controladas por las propias elites, han ejercido presiones capaces de denostar candidatas para impedir su elección.

Los núcleos de estudio generadores de pensamiento instalados en algunas Universidades o funcionando al alero de empresas privadas.

Las fuerzas armadas y en menor medida una parte de las jerarquías clericales y evangélicas.

Esta es la primera idea que hay que instalar a la hora de describir el paisaje político bosquejado con la presencia de un Gobierno identificado con una coalición de derecha hegemonizada por el neofascismo.

Se trata entonces de un paisaje político donde el Gobierno, con las presiones de los poderes fácticos a su favor, no tendrá contrapeso para gobernar utilizando la institucionalidad plena de los tres poderes del Estado.

Y a su derecha, un ex candidato presidencial y su partido vigilante para evitar la contaminación con la derecha tradicional, de corte más liberal, con la cual ha debido establecer alianza para gobernar.

IV

En la conformación de las directivas y comisiones de la Cámara de Diputados y el Senado, la articulación de la alianza de Gobierno se está jugando su primera “prueba de fuego”, con resultado exitoso en la Cámara Baja mientras que en el Senado, los acuerdos aún se negocian.

En materia de liderazgos, en la nominación de autoridades de primer y segundo nivel se revela mayor presencia de personalidades vinculadas a la empresa y gremios empresariales que a los partidos políticos. Considerando los ministros nominados  sólo un tercio (8 de 24) militan en algún partido vigente o en disolución.

En el plano del relato y la acción, se pone en práctica lo expresado en campaña, esto es la adecuación a la realidad chilena de las experiencias de Gobierno habidas en Europa y América donde la ultraderecha ha sido favorecida por los electores.

Y, aunque algunos analistas se atreven a presagiar una performance, parecida a la observada en la experiencia de Gobierno liderada por Giorgia Meloni, Primera Ministra de Italia, lo que observamos es que dialogan, más, con las decisiones al filo de la locura política de Orban en HungríaTrump en USA, o BukeleBolsonaro y Milei en Latinoamérica. Donde la moderación, el recato y la prudencia carecen de espacio.


IV

Tal vez pretendiendo instalar una señal, que simbolice y refuerce, que, la idea de un Gobierno de emergencia focalizado, en el crecimiento económico, la seguridad ciudadana, y contra la migración ilegal, va en serio; la zanja prometida en la frontera norte, emerge "con bombos y platillos" como la primera acción del nuevo Gobierno.

El mismo propósito seguramente persigue el retiro de Contraloría de todos los proyectos de ley aprobados por el Congreso,  y retenidos en esta institución, algunos  por más de tres años, según ha trascendido (¿?).

En ambos casos se trata de "más ruidos que nueces"  

En materia administrativa, la Ministra de Seguridad se dió el gustito, (al puro estilo de D. Trump) de despedir a la tercera autoridad y encargada de las labores de  inteligencia de la PDI, cuya gestión era altamente valorada en el servicio y su entorno de trabajo, cuestión que causó la reacción inmediata de la Contraloría y la Cámara de Diputados, obligando a la jerarquía del Servicio a ratificar la decisión para darle la “cobertura legal”.

Se trata de la vieja y manoceada costumbre de actuar en política con los hechos consumados.

Pero tal vez lo más significativo para identificar la matriz  que guiará la conducta y comportamiento rutinario del nuevo Gobierno sea, la performance mediante la cual las nuevas autoridades debieron actuar para “apagar el primer incendio” que deberán sofocar, el alza del petróleo y sus consecuencias.

No habiendo planificación ni estrategia, el Ministro de Hacienda vió una oportunidad para tomar la iniciativa y aplicar un dogma del neoliberalismo, dejar que el mercado haga su tarea, ignorando el MERCOP y traspasando totalmente el costo del alza del petróleo y sus secuelas a la población.

Los recursos no usados del fondo creado para aquello, pueden así sumarse al tres por ciento generalizado de reducción del gasto público, que cada institución de la Administración Pública deberá procesar, para viabilizar la rebaja de impuestos a los más ricos. 

El asesor comunicacional del segundo piso Cristian Valenzuela, (el mismo que trató de parásitos a los funcionarios públicos), envestido ahora él mismo de la condición de tal, olvidó que la campaña electoral había concluido, y, para comunicar la medida al país, y principalmente a la población que sufrirá el daño, en sus mesas y vida cotidiana, no se le ocurrió nada mejor que culpar al anterior Gobierno.  

La frase utilizada para ello pasará a la historia del anecdotario político chileno. “Nos han dejado un Estado quebrado”, frase que rápidamente fue replicada en boca de la Ministra Vocera de Gobierno, y autoridades de otros ministerios ávidos de “cuñas” para salir en la tele; hasta que otras  autoridades que sí conocen el significado técnico de la frasecita usada, ingresaron al debate a limpiar la embarrada.

La guinda de la torta fue el retiro del apoyo político a la presidencia de las Naciones Unidas a M. Bachelet

Antes de terminar la tercera semana de Gobierno un destacado analista político titula su comentario publicado en YouTube “Kast se desploma en las encuestas”.

Debilitado el Gobierno por los efectos de las acciones como las aquí descritas,  está por verse si sus autoridades se otreverán a poner en práctica de inmediato las de mayor tonelaje, también anunciadas en campaña y aplicadas por el neofacismo en países como Argentina, ilustradas por ejemplo con la alegoría de la motosierra. 

Y si "la derechita cobarde" lo acompañará en el intento.

V

En la otra vereda no observamos mucho movmiento, cosa previsible considerando que es el Gobierno el que, en las actuales condiciones, dispone de las herramientas para tomar la iniciativa política.

Igual se hecha de menos  la presencia   de un relato y acción colectiva más potente orientada a alertar a los sectores vulnerables mayormente afectados por la pérdida de derechos sociales, que el propio Gobierno ha anunciado.

Lo más rescatable al respecto ha sido la exitosa reunión realizada en Viña del Mar la semana pasada de los Alcaldes progresistas de la Región en contra del anunciado perdonazo al pago de contribuciones y otros impuestos que afectan a los más ricos. Anunciando que liderarán las acciones por la defensa del financiamiento de los derechos sociales que benefician a los más vulnerables y se verán afectados con la medida en cuestión.  

En este contexto más temprano que tarde, el pueblo organizado aparecerá en escena como actor político preponderante, jugando su rol y formando parte del paisaje político en construcción.

Lo urgente es articular una alianza para que  madure hasta transformarse en coalición política para enfrentar las próximas elecciones que vendrán.

Para ello se requiere la voluntad y generosidad de todas las voces del progresismo.

Y construirla en torno a un relato que rescate, más que la borrachera ideológica asociada a la agenda mediática, el ideario estratégico enraizado en la historia, y mirando el porvenir, coronado en una épica fundada en la defensa de los valores por los cuales valga la pena luchar.

Profundizaremos esta idea el próximo mes.

martes, 30 de diciembre de 2025

CHILE DICIEMBRE 2025. RADIOGRAFÍA AL PROCESO DE REARTICULACIÓN POLÍTICA.

 CHILE DICIEMBRE 2025. RADIOGRAFÍA AL PROCESO DE REARTICULACIÓN POLÍTICA.

El tema de la articulación se tomará la agenda política durante el período de instalación del nuevo Gobierno.

Para los efectos de la comprensión de las ideas expuestas en esta nota editorial, definimos la articulación política, como el proceso de, relacionar, vincular y coordinar a diversos actores, organizaciones sociales, o instituciones políticas para unir fuerzas y trabajar en pos de objetivos comunes, construyendo consensos y generando hechos políticos que contribuyan a fortalecer la gobernabilidad, o la acción opositora, dependiendo el lugar donde se posicionen, los sujetos involucrados en la confrontación básica, gobierno oposición.

La articulación puede plasmarse en diversos grados dando origen a una alianza electoral, o alianza política, si sus propósitos apuntan al logro de objetivos de corto y mediano plazo, o, incluso. a una coalición si los propósitos perseguidos son de carácter estratégicos y fundados en sensibilidades ideológicas.  

Como lo señalamos en la anterior nota editorial, las características del sistema político chileno (modelo de multipartidismo fragmentado), inciden fuertemente en la capacidad de gobernar dificultando el logro de acuerdos mediante la formación de mayorías legislativas. El sistema facilita las crisis de representación y dificulta los acuerdos de Estado.

      II

El proceso de articulación de los sectores que se identifican con el nuevo gobierno, tiene su momento clave cuando el candidato del partido republicano obtiene la segunda mayoría en la primera vuelta de la elección presidencial, y con ello, el derecho a disputar el balotaje con la candidata del progresismo que obtuvo el primer lugar.

Inmediatamente conocidos los resultados comprometen su apoyo la alianza     formada por todos los partidos identificados con la ultraderecha que enfrentaron unidos la elección parlamentaria, así como los que integran la coalición Chile Vamos.

En la elección parlamentaria las organizaciones políticas que apoyaron en el balotaje al candidato ganador se presentaron en dos listas, Cambio por Chile (ultraderecha) que elige 42 diputados y Chile Grande y Unido (derecha tradicional) que elige (34), o sea, en conjunto, suman cerca de la mitad de los 155 congresistas que conforman la Cámara.

En el Senado, sumando y restando los candidatos electos con los que permanecen en ejercicio se registra un virtual empate, considerando a Calisto y los dos independientes en el bando del progresismo.

De los 25 alineados con el próximo Gobierno, los 18 vinculados a partidos de la derecha tradicional serán poco para neutralizar el peso de la influencia que podrán ejercer los 7 vinculados a la ultraderecha.

Ello considerando el peso que tiene el primer mandatario, en la estructura de poder vigente, identificado como “presidencialismo portaliano”.

En materia de hegemonía al interior del nuevo Gobierno, las cartas están echadas y hay poco que hacer.

La foto de Kast en Argentina con la motosierra es más elocuente que la mojigatería hipócrita con que ha teñido el relato desde su elección.

  III  

En el lado del progresismo, en materia de articulación hay más historia que contar, los momentos claves se produjeron una vez instalado el actual Gobierno, tomando la iniciativa el propio Presidente Boric, iniciativa a la que nunca se unieron con propiedad las autoridades de partidos.

Consecuencia de ello fue que el tema de las “dos almas” fue una asignatura nunca resuelta, y causa de no pocos de los errores cometidos.

Aprendida la lección los partidos que participan en el actual Gobierno iniciaron tempranamente la tarea de conformar  una lista única para enfrentar las elecciones parlamentarias, y elegir el candidato a presidente en primarias, a la que se une posteriormente la democracia cristiana.

Se cumplió el segundo propósito y se frustró a última hora el primero, los resultados los comentamos en la anterior editorial.

 IV

Hoy el tema de la articulación nuevamente ocupa e inquieta al progresismo.

De cómo el tema se resuelva en su forma y contenido, incidirá en los liderazgos y relatos con los que el progresismo enfrentará un Gobierno encabezado por la derecha radical con claros sesgos populistas y neofascistas.

Resolverlo no será fácil, aun considerando los legados que deja la   campaña presidencial de Jeannette Jara pese a su derrota:

La incorporación más amplia de organizaciones políticas habida en la historia política de Chile, que “va de la democracia cristiana al partido comunista”.

El surgimiento de un nuevo liderazgo que convertido en referente se sumará, a los ya reconocidos al interior del bloque, actual presidente de la república incluido.

Un manantial ideológico de donde nutrirse para reconocerse y adoptar los mínimos comunes, que va desde el socialismo al liberalismo clásico, incluida la socialdemocracia, el humanismo cristiano, y hasta el naciente wokismo. 

Un relato centrado en la defensa a concho de los principios que forman parte del ADN del progresismo, esto es, el reconocimiento del rol del Estado en el fortalecimiento de la democracia, así como en el funcionamiento de los sistemas de seguridad y económico que fomente el crecimiento, persiga la justicia social y garantice el reparto y disfrute equitativo de los frutos del desarrollo.

Son estas las banderas que el progresismo requiere enarbolar hoy, además de recoger las demandas aún no satisfechas del estallido, para nutrir y elaborar  ese relato épico de contenido profético y alcances mesiánicos, que facilitará el reencuentro con su base social de apoyo natural. 

Desarrollaremos esta idea en la próxima nota editorial.


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viernes, 19 de diciembre de 2025

CHILE 2025. EL PAISAJE POLÍTICO POS ELECCIÓN PRESIDENCIAL

 

CHILE 2025. EL PAISAJE  POLÍTICO POS ELECCIÓN PRESIDENCIAL

¿Cómo queda perfilado el progresismo en la nueva estructura de poder?

Con la elección del candidato del bloque de la derecha radical se cierra un ciclo que enmarca el paisaje en el que se desenvolverá la política chilena durante los próximos cuatro años.

En un primer plano se destacan las dos alianzas que disputaron la elección presidencial.

En un lado la alianza ganadora identificada con la derecha radical encabezada por el candidato del partido ultraderechista Republicano J. A. Kast y por el otro la alianza derrotada encabezada por la candidata del Partido Comunista Jeannette jara.

En la vereda de la derecha, para materializar las propuestas que el candidato ganador le ofreció al país, y requieren aprobación legal,  se posiciona la mitad del Senado, requiriéndose en la mayoría de los casos, para lograr el objetivo, la mitad más uno.

En la Cámara de Diputados los candidatos electos incorporados y partidarios de la alianza ultra derechista suman 42, y los de la derecha tradicional 34, juntos están al límite de conseguir la mayoría para aprobar leyes con la totalidad de los diputados en sala.

Sin embargo, están lejos de alcanzar el requisito requerido para aprobar reformas constitucionales, aun sumando los 14 diputados elegidos por el Partido de la Gente, esto es los 5/7 de los diputados y senadores en ejercicio

En la otra vereda la coalición Unidos por Chile elige 61 de los 155 miembros que conforman la Cámara de Diputados y el pacto Verdes Regionalistas y Humanistas 3. 

Todos los independientes elegidos, excepto uno, lo hacen formando parte de listas de partidos.

Con ello el Progresismo logra contener el vendaval a su favor que anunciaba la derecha, y al contrario, el Congreso puede constituirse en un no despreciable dique de contención para impedir el deterioro de los derechos sociales que provocaría, por ejemplo, la reducción de los 6.000 millones de dólares del presupuesto público.

Este resultado arrojó también una transformación sustantiva en la estructura del sistema político. 

La estructura de organizaciones políticas que dará forma al nuevo sistema de partidos (con una reforma constitucional tramitándose en el Congreso) reduce de 24 a 11 los partidos que cumplen los requisitos para garantizar su existencia legal.

Algunos anunciaron que intentarán su reinscripción, aunque el aumento del padrón de electores pone una dificultad mayor para conseguirlo.

Los principales partidos que abandonan su existencia legal, por alianzas o coaliciones,  son el Partido Social Cristiano de la Alianza  ultra derechista Cambio por Chile los partidos EVOPOLI, Amarillos y Demócratas de la Alianza Chile Vamos (derecha tradicional),   el centenario Partido Radical de la coalición Unidad por Chile; en tanto que, de la Alianza Humanista, verde y social, quedan marginados los tres partidos que la crearon aun cuando, Acción Humanista y la Federación Regionalista Verde Social continúan teniendo representación.

Ponemos énfasis en este punto por cuanto, por las características del sistema político chileno, modelo de multipartidismo fragmentado, incide fuertemente en la capacidad de gobernar dificultando el logro de acuerdos mediante la formación de mayorías legislativas.

El sistema facilita las crisis de representación y dificulta los acuerdos de Estado.

Los peligros de la hegemonía de la ultraderecha pondrán en tensión al sistema, más que por el poder acumulado, (control total del poder ejecutivo y capacidad de iniciativa política con los 42 diputados elegidos sobre 32 de sus aliados); por las propuestas y el relato de campaña del candidato ganador.

Esto es, un Gobierno de emergencia focalizado en los temas de migración crecimiento y seguridad. 

Y aunque no han especificado los instrumentos que se usarán para conseguir las metas perseguidas, han dado señales más que suficientes para indicar su obsesión por los instrumentos utilizados por sus pares en otras latitudes del mundo (Orban, Trump, Bolsonaro, Bukele, Milei).

El más emblemático resulta ser la motosierra de Milei, alegoría que pretende ilustrar lo que se intentará hacer con los derechos sociales financiados con gasto público.

En varios de los países donde ello ha ocurrido la derecha tradicional ha tomado prudente distancia, en otros no tanto, está por verse lo que ocurrirá en Chile.

En la otra vereda, la candidata Jeannette Jara logró estructurar en su base política de apoyo, un conglomerado no menor de partidos inspirados en diferentes sensibilidades ideológicas, inédito en la historia de Chile, que considera el socialismo, el humanismo cristiano, la socialdemocracia, el liberalismo y hasta  el naciente wokismo. 

En ello consistió su principal legado político, paradojalmente es también su principal obstáculo para plasmarse en coalición, una amplitud que dificulta el encuentro y adopción de mínimos comunes.

Por ello, algunos han sugerido que la estructuración de una base política de  oposición al Gobierno de la ultraderecha sea liderada por una coalición que acoja a dos alianzas, una inspirada en la sensibilidad socialista y la otra inspirada en la sensibilidad socialdemócrata.

Es el debate que ocupará al progresismo mientras la ultraderecha toma posesión del poder.

Sin embargo,  independiente de la forma que adopte la articulación de sus agentes, algo que el progresismo debe recuperar, es el reencuentro con la base social empobrecida y marginada de los frutos del desarrollo.

Reencuentro que se debe enarbolar mediante un "relato épico", con líderes y lideresas proféticos que pregonen la "vuelta mesiánica" de una vida mejor.

Además de los cambios ocurridos en los sistemas ejecutivo y legislativo, sus pares acaban de elegir a Ana Gloria Chevesich como presidenta de la Corte Suprema de Justicia.

Por su pensamiento sobre el sistema judicial chileno, expresado en el discurso y la acción, es una luz de esperanza para que el sistema judicial chileno, comience a recuperar, su deber de juzgar conforme a derecho antes que conforme a la defensa de los intereses de las elites políticas y económicas.