CHILE, JULIO 2026. EL GOBIERNO NAVEGA SOBRE AGUAS TURBULENTAS.
Al cumplir su cuarto mes, el gobierno de Chile entra a navegar sobre aguas turbulentas, de las cuales con los antecedentes que contamos no sabemos cuándo ni cómo saldrá.
Y no es metáfora.
“Vamos a vivir un período de al menos seis meses bastante críticos” lo dijo el propio presidente Kast en ENEA 2026 refiriéndose al intratable tema económico y, preferentemente a lo que vivirán los chilenos, en materia de producción y empleo.
A confesión de parte relevo de pruebas, como dice el dicho.
1.- La articulación, asignatura pendiente en ambos bloques.
En materia política el tema de la articulación se ha tomado la agenda.
El tema de la articulación es significativo por cuanto los éxitos y fracasos que tenga el oficialismo en este ámbito, nos entregarán los indicios para pronosticar la capacidad que tenga para proyectarse en el tiempo.
Y con ello, las transformaciones que logre realizar, develar en toda su magnitud los efectos que modificarán el paisaje político de Chile en el largo plazo.
Y, en el progresismo, de su propia articulación también dependerá que lo pueda impedir.
En este contexto, el centro de la atención política se ha focalizado en el Congreso, y particularmente en las facilidades y dificultades que ha tenido el oficialismo para tramitar "a matacaballo" el llamado “proyecto de reconstrucción”; y los sortilegios y subterfugios usados para conseguir lo que hasta ahora ha conseguido, considerando, que, como sabemos, ha notificado a la oposición su decisión de no negociar “el corazón de la reforma”
En resumen, en la cámara de diputados una negociación exitosa con el partido de la gente, que ha sido suficiente, para superar incluso los obstáculos puestos en la aprobación de detalles menores por parlamentarios del oficialista partido renovación nacional.
Lo más significativo de aquello tal vez haya sido la señal mostrada por el partido de la gente para develar el lugar en el escenario político en que se posicionará en el futuro inmediato.
En el Senado, no habiendo representantes del partido de la gente, la aprobación de la idea de legislar, como sabemos, se aprueba con 26 votos, 23 en contra y una abstención.
Un virtual empate considerando que la abstención corresponde a un independiente elegido en lista PPD, y, hay tres representantes oficialistas sometidos a procesos judiciales, con tramitación de desafuero pendiente.
La reunión semanal de los presidentes de los partidos de la oposición (como instrumento articulador) fue insuficiente para impedir el “discolage” de tres senadores del PPD, expresado en el compromiso de votar favorablemente los puntos más nocivos del articulado de la reforma, que aluden al ámbito tributario.
Esta maniobra, (liderada por la presidenta del Senado y criticada por el presidente del partido del presidente de la república) abortó por una torpeza del propio ministro de hacienda.
No sabemos qué pasará próximamente cuando el proyecto se vote e sala. Aunque lo más probable es que aunque debilitado finalmente se apruebe,
La parte medio llena del vaso es que todos los partidos opositores con presencia en el Congreso se han comprometido a imputar en el Tribunal Constitucional la inconstitucionalidad de las principales normas de un ya debilitado proyecto
Y, la enseñanza por aprender, transparentada en la urgente necesidad que tiene la oposición de subir a un nuevo estadio su nivel de articulación.
3.- El Tribunal Constitucional entra en escena
Por otro lado, nos enteramos que el tribunal constitucional acaba de declarar inconstitucional las principales normas de la ley “escuelas protegidas”, recientemente aprobada en el parlamento, entre ellas las normas para acceder a la gratuidad.
Ello puede sentar precedente respecto de la opción por la defensa de los derechos adquiridos, complicando otros cuerpos legales que hoy se tramitan en el congreso como “el registro de vándalos” y el propio “proyecto de reconstrucción”.
Ello no obstante que, la resolución se tomará en un Tribunal Constitucional con otro presidente(a) y mayoría oficialista.
4.- En materia de seguridad.
En materia de seguridad con los cambios de liderazgos acontecidos en la cima del ministerio, el gobierno al parecer ha encontrado un rumbo más en sintonía con el relato y las expectativas generadas.
No obstante, deberá pagar los costos políticos de los cuatro meses demorados en "ponerse en onda".
Mediante gestos y señales, (mayor cantidad de policías visibles en las calles) y buen manejo comunicacional ha logrado al menos poner el tema en la agenda y el debate.
En el discurso y el relato se aprecia una mayor centralidad en la preocupación por algunos temas a los cuales nos hemos referido en notas anteriores, la política carcelaria, de inteligencia y contra inteligencia, y, presionado por las circunstancias, (operación Toquio), el seguimiento de la ruta del dinero, aunque todavía con timidez y manteniendo la negativa de levantar el secreto bancario
Queda pendiente todavía el seguimiento y atención de la deserción escolar, para lo cual se requiere la colaboración de los ministerios de educación y desarrollo social.
Pasará un tiempo para que este cambio de timón en la política de seguridad muestre sus resultados, y la cifras y hechos son elocuentes.
Durante los cuatro meses de gestión del nuevo gobierno, la comisión reiterada de acciones como el secuestro y sicariato ubican los delitos de alta connotación pública en otro estadio; mientras que las encerronas, “portonazos”, asaltos y robos con violencia, suman y siguen, dejando a su paso la estela de heridos y muertos, y donde la presencia de niños y adolescentes se hace cada vez más frecuente.
El delegado presidencial, a propósito de la balacera ocurrida en el Cerro Rodelillo, señala que existe en la región de Valparaíso un alza del 34% de homicidios en relación a igual período del año 2025, cifra que es corregida por el diputado Celis (RN) aumentándola al 58%.
El semanario regional "El Observatorio" denuncia en su portada el pasado viernes 10 de julio "la comisión en la comuna de Quilpué de asaltos a 12 parcelas el mismo día".
4.- Recesión ad portas.
Profesionales y expertos en economía han proyectado al debate político señales que darían cuenta del ingreso a una inminente fase recesiva del ciclo económico.
Las reiteradas caídas en los registros mensuales del PIB e IMACET permiten pronosticar que, el crecimiento que durante el gobierno anterior venía en alza, superando el 2%, este año difícilmente alcance el 1.3%. En materia de inflación en tanto, mientras en el Gobierno anterior se había recuperado el histórico 4% anual, para este año calendario el pronóstico supera el 5%. Y en materia de desempleo, de no tomar medidas urgentes de emergencia en los servicios y empresas públicas, la tasa de desempleo superará la barrera del 10%, como ya ocurrió en jóvenes y mujeres.
Los próximos seis meses serán críticos, lo anunció el propio presidente, y tiene razón, el rebrote inflacionario obligará a los controladores del Banco Central a subir la tasa de interés y con ello el crédito para financiar nuevas inversiones.
De aprobarse el “proyecto de reconstrucción”, su aplicación en el corto plazo sólo provocará desfinanciamiento del gasto público; ello, además de la reducción del 3% generalizada en todos los ministerios seguirá impactando la demanda agregada, los ingresos familiares y el consumo
El detonante que provoca el descalabro fue el “bencinazo” del ministro de hacienda.
El recrudecimiento en la guerra en Irán se hará sentir nuevamente en los precios de la bencina y el dólar, las consecuencias de aquello se expresará en los bolsillos y mesas de la gente.
En el paisaje político de Chile se avizoran aguas turbulentas.